Basílica de Santa María en Elche

Por 

Historia y Arquitectura

La Basílica menor de Santa María o Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Asunción, está ubicada en la plaza del Congreso Eucarístico de la ciudad y, lo que fue mezquita de los árabes, se convirtió en templo católico tras la entrada de Jaime I, en 1265. Fue derruida en 1334 y reconstruida hasta 1492.

La siguiente construcción no se sabe exactamente cuándo se inició, aunque hay noticias de que concluyó en 1566, de estilo ojival y de una sola nave, permaneciendo hasta el 30 de mayo de 1672, en que, debido a las lluvias torrenciales, se derrumbó toda la cubierta.

Los templos anteriores

Tres son los templos que se han sucedido en el mismo solar que actualmente ocupa la Basílica de Santa María. El más antiguo del que se tiene constancia es la mezquita de la ciudad musulmana que, como dice la tradición, fue consagrada por Arnau de Gurb, obispo de Barcelona que, y según consta en el Llibre dels Fets, acompañaba a Jaime I el Consquistador, rey de la Corona de Aragón, en su entrada en la ciudad en 1265. La advocación escogida, igual que en muchas otras poblaciones recuperadas para el cristianismo por este rey, fue el de Santa María en su glorioso Tránsito y Asunción a los cielos.

La mezquita, transformada en iglesia cristiana, se mantuvo en pie, según el historiador Pedro Ibarra y Ruiz (1858-1934), hasta 1334, año en que fue echada abajo por su vejez y sustituida por un templo nuevo que existió hasta 1492. No hay demasiadas noticias relativas a este templo, sabemos que era de estilo gótico y en 1368 se estaban levantando dos arcadas nuevas y un altar dedicado a San Esteban; en 1379 un artesano de apellido Torres, que había pintado una tercera arcada con bermellón, mientras las restantes lo habían sido con almagra, reclamaba al Consejo municipal ilicitano la diferencia en el precio del colorante.

Entre 1492 y 1566 se levantó la tercera de las iglesias de Santa María, de estilo renacentista, al demolerse la anterior. De este templo se conservan algunas noticias que permiten tener una idea muy fidedigna del mismo. Por ejemplo, en 1557 dirigía sus obras Julián Alamiques, uno de los más destacados artífices del renacimiento en la Gobernación de Orihuela. Él fue quien concertó con Juan de la Torre y Pedro Bueno, canteros los dos, ciento cincuenta carretadas de piedra. En 1566 se bendijo el edificio, a pesar de no haberse concluido su campanario, que se acabó seis años después.

Según Cristóbal Sanz, autor de la Recopilación en que se da cuenta de las cosas ancí antiguas como modernas de la ínclita Villa de Elche -manuscrito de 1621- este tercer edificio era «muy grande, de una nave y tan alta que causa espanto y asombro a los forasteros. Parece que Nuestra Señora lo sustenta, para que allí se celebre su muerte y asunción a los cielos. No se halla en la cristiandad otra tal fábrica como esta iglesia». Según el mismo autor, la fábrica de este templo era similar a la del actual, a excepción de la cúpula y destaca la presencia en su construcción de maestros tallistas canteros de renombre, lo que dio a la construccion cierta magnificiencia.

En la documentación del Archivo Histórico de la Basílica actual podemos conocer la distribución interior de este tercer templo. Ocupaba más o menos el mismo espacio que la nave central de la actual. Su altar mayor estaba dedicado a la Virgen María y contaba con diversas capillas y altares laterales en donde se hallaban los enterramientos de algunas familias ilicitanas. En el lado de la Epístola -a la derecha de la nave según se mira el altar mayor- estaban las capillas de San Juan Evangelista, de los López de Vergara, del Santo Cristo, de los Sarrió, de San Antonio Abad, de los Gras, altar de San Jerónimo, de los Perpiñán y la capilla de San Diego -cuya función era de capilla de la Comunión-, donde se ubicaba la de los Quirant. En el lado del Evangelio -mirando al altar mayor, en la izquierda-, se encuntraban las capillas de San Mateo, de los Aracil y de San Juan Bautista, esta de los Esclápez. La capilla de de San Martín, de los Fernández de Mesa; el altar de la Concepción de María, propiedad de los Ruiz; capilla de San Pedro, de los Santacilia y la cuarta capilla, junto a la base del campanario, de la familia Sarrió. Para finalizar, a ambos lados de la puerta Mayor de la iglesia se hallaban los altares de San Miguel Arcángel, de la familia Caro y de San Pedro y San Pablo, de los Malla.

La construcción de 1673

La primera piedra del nuevo edificio se coloca el 02 de julio de 1673 y el director es el arquitecto genovés Fraces Verde, que en las fechas del derrumbamiento estaba dictando la providencias necesarias para su apuntalamiento. Al fallecer el 06 de abril de 1674, nombran a un nuevo maestro, Pedro Quintana, que el 18 de junio de 1678 fallece también. Fueron cuatro largos años donde no aparece ningún arquitecto que se haga cargo de la obra, precisamente en una época donde hay una intensa actividad en la construcción.

Es entonces cuando aparece la figura de Nicolás de Bussy, aprovechando que se le habían encargado las portadas de la Basílica. Se le ofrece la dirección total de la obra.

Este edificio presenta distintos estilos arquitectónicos, desde el barroco italianizante de la portada principal, el rococó de las otras portadas y la girola, el neoclásico del interior, sobre todo la Capilla de la Comunión, hasta las reminiscencias medievales. Imprescindible observar las dos fachadas, la de la Asunción y la de San Agatángelo, del escultor francés Nicolás De Bussy, terminadas entre el 1680 y 1682.

La Basílica de Santa María cuenta con otras siete puertas menores distribuidas por todo el edificio. En los laterales están las de San Agatángelo, patrón de Elche, realizada también por Nicolás de Bussy (1680) y la de La Resurrección. En los extremos del crucero se abren las puertas del Órgano -Norte- y la del Sol -Sur-, ésta última obra de los hermanos Irles, canteros de Elche, adornada con símbolos marianos. Al Este se halla la puerta de la Comunión, que comunica con la Capilla del mismo nombre. Para finalizar, dos puertas sin ornamentación, la Chica, que lleva a la sacristía del templo y otras de reducidas dimensiones en la base. El Altar Mayor de la iglesia cuenta con un tabernáculo de mármol de Carrara y embutidos de porcelana y alabastro, diseñado en 1742 por Jaime Bort y construido en Génova por Pietro Antoni Garoni. El escultor José Artigues es el autor de la pechinas de la cúpula (1727), que nos muestran los cuatro evangelistas. Inició también la talla del retablo principal y camarín de la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad. A su muerte en 1733, Juan Bautista Salvatierra continuó los trabajos de talla, que fueron dorados por Diego Tormos.

La Capilla de la Comunión fue la última parte de la iglesia construida. De estilo neoclásico, está presidida por un retablo de mármol que nos muestra al Sagrado Corazón de Jesús. Se halla rematado con las figuras de las tres Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Aquí mismo podemos contemplar las imágenes originales de Santa Teresa de Jesús, Santo Tomás de Aquino y de los cuatro Evangelistas, obras estas talladas en madera y decoradas en imitación de mármol. Resulta de gran interés la sacristía del templo, cuya decoración no se vio afectada por el incendio de 1936, al comienzo de la Guerra Civil Española, donde fue parcialmente destruida. Los muebles, cajoneras, imágenes y pinturas son originales de los siglos XVIII y XIX. En el interior destaca la antigua capilla de San Pedro, con su bóveda de cantería plana adornada con el monograma de María y la escalera de acceso a las tribunas.

Es obvio que el periodo de construcción fue excesivamente largo, visto desde una perspectiva contemporánea, pero hay que recordar que en aquellos momentos se paralizaron las obras por la escasez de recursos económicos para continuar con ellas. Más grave aún, el freno y paralización de las obras trajeron consigo gastos importantes en reparaciones. En 1829 el edificio se vio afectado por los terremotos que se centraron en la comarca y en la Vega Baja del Segura. Entre 1903 y 1905 se acometió una restauración de gran envergadura, dirigida por el arquitecto ilicitano Marceliano Coquillat y Llofriu. En estas obras se desmontó completamente la cúpula que fue levantada de nuevo tras reforzar bóvedas y arcos.

Las Puertas y Fachadas

Principal o Puerta Mayor

La puerta principal del templo es la denominada Porta Major o Puerta Mayor, que se abre a los pies de su nave central y se orienta a poniente, situada en la denominada plaza de Santa María. Está ornamentada con una portada-retablo que resulta ser una de las más importantes muestras del barroco valenciano. Es obra del escultor Nicolás de Bussy y la terminó en 1682.

Se trata de una novedad en su tiempo. Lo italianizante de esta fachada reside en el equilibrio de todos los elementos que la componen. Las columnas de arriba son originales por estar trabajadas, en el tercio inferior del fueste, con un tratamiento salomónico marcado por un fuerte baquetón, mientras que los dos tercios restantes acusan la sombra con acanaladuras resaltadas por baquetones distintos. El primero, de la columna que da al interior con espira continua y el fuste de la exterior con trazado vertical. La hornacina principal de la fachada de Santa María dispone una original solución. Bussy no creó un nicho para depositar en él la figura de la Virgen de la Asunción. Evitó en la medida de lo posible que esta imagen -ascendiendo con un grupo de ángeles- quedase guardada en la caverna de la hornacina de forma fría y distante. Quiso que se sintiera arropada por el grupo de la Santísima Trinidad. Sobre el fondo y las paredes laterales del boquete abierto en el muro esculpió la triada celestial, que esperan con los ángeles recibir a María. Todo este gran mural se envuelve en nubes que corren por el quicio del vano, circundando a la Virgen con grupos de angelitos que observan el prodigio de la coronación de María.

Fachada Principal Basílica Santa María.
Puerta Mayor

Las grandes puertas, situadas en un acceso con forma de arco de medio punto, aparecen forradas de hojalata y claveteadas. Disponen, como el resto de puertas de la Basílica. dos llamadores de bronce que nos recuerdan el derecho de asilo que la Iglesia concedía a los perseguidos por la justicia civil. En el centro de sus postigos se distinguen dos grandes mirillas rectangulares, acristaladas y reforzadas con una reja en forma de mongrama mariano (las letras «M» y «A» entrelazadas), que permiten contemplar, durante el día y la noche, el interior de la iglesia, especialmente la imagen de la Patrona de Elche, que se encuentra entronizada en su camarín del altar mayor.

San Acatángelo

San Acatángelo es hijo y patrón de Elche: «...invicto mártir, el martillo de la heregía, el más valiente soldado de Cristo nuestro Señor, el que padeció veinte años de martirio en cárceles, calores, fríos, con leznas introducidas entre los dedos de las manos; el que fue echado sobre una cama de agudas puntas, castigado con miembros de buey, con plomo derretido, puesto en hornos de cal viva, azotes, palos, en fin, descabezado...». La Basílica de Santa María lo solemniza como patrón, con semidoble. El 06-06-1683, el concejo de Elche votó celebrar la fiesta «per ser sant fill de dita villa».

Pero Bussy no tenía muchos más datos de este mártir para labrar la imagen, así que lo puso en oración con una vestimenta poco adecuada. Jugó rítmicamente con los vuelos de la capa que el santo recoge con su mano derecha y, por otro lado, planeó que este sobrevestido sirviera, a su vez, de apoyo, arrastrándose hasta el suelo, para estabilizar el peso de todo el cuerpo sobre la peana. Giró el cuello de la figura, elevando el rostro con una mirada hacia lo alto y puso la mano izquierda sobre el corazón simulando el éxtasis que siente el iluminado al entrar en oración. Así el pergeño compositivo cumplía con los cánones de una realización tradicional barroca.

Fachada San Acatángelo Basílica Santa María.
Puerta de San Acatángelo

Puerta del Órgano

En el crucero del Evangelio se abre la puerta denominada del Órgano -sobre ella se sitúa el órgano de la iglesia- o también del Cementerio, ya que en este lugar se creó en 1787 el cementerio parroquial. De un tiempo a esta parte se la conoce asímismo como puerta del Congreso Eucarístico, ya qu epor ella partió la procesión con la que se culminó el IV Congreso Eucarístico Diocesano en Elche, en mayo de 1948.

Puerta del Órgano Basílica Santa María.
Puerta del Órgano

Su ornamentación es más sencilla que las citadas anteriormente. Tiene también forma de arco de medio punto y en sus extremos se sitúan dos pilastras de fuste almohadillado que sostienen el entablamiento. En el centro de este, una cartela con el monograma mariano. En los huecos entre el arco y la cornisa, sendas cartelas que muestra la letra «A» -inicial de Asunción-. El segundo cuerpo de esta portada presenta en su centro el hueco de una ventana cegada al instalarse el órgano en el interior. En dicho hueco se observa una lápida conmemorativa del Congreso Eucarístico que hemos citado anteriormente. En ella dice: «Adorado sea el Santísimo Sacramento. Mayo 1948. Ave María Purísima. Durante los días 6-7-8 y 9 se celebró en esta ciudad el IV Congreso Eucarístico Diocesano presidido por el Exmo. Rvdmo. Sr. Obispo de Orihuela Dr. D. José García Goldáraz y con la asistencia del Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Sigüenza Dr. D. Luis Alonso Muñoyerro».

Sol y San Juan

La puerta del Sol quedó conformada en 1682, lo mismo que la de San Juan, las dos obras de este excelente arquitecto. Se articula en base a dos cuerpos separados por un entablamento corrido. El cuerpo inferior se compone de un arco de ingreso de medio punto que descansa sobre pilares y está recorrido por una rosca con molduras que presenta decoración vegetal en la clave y rocallas en las enjutas. Flanqueando el ingreso, hay un par de columnas de orden corintio adosadas a pilastras que quedan a la vez enmarcadas por otras dos pilastras más exteriores dispuestas sobre un alto basamento con casetones. En el espacio entre columnas y pilastras se disponen casetones y cabezas de angelitos. El fuste de las columnas presenta, en el tercio inferior, una decoración a base de rocalla, elementos vegetales y conchas. En el frontal aparece la imagen personificada del sol a la izquierda y de la luna a la derecha, elementos vinculados con la letanía mariana y que conectan con la decoración de la portada de la iglesia de Nuestra Señora del Socorro de Aspe.

Puerta de Sol y San Juan.
Puerta de Sol y San Juan

La puerta de la Comunión

En el lado de levante se abre una única puerta, la del Combregar o de la Comunión, también conocida como del Santísimo Sacramento. Su decoración es simple: El acceso en forma de arco de medio punto presenta dos pilastras acanaladas que sostienen un entablamento rematado con un frontón triangular. En su centro, una moldura circular en forma de nubes que circunda un cáliz con hostia del que parten ráfagas de luz. Esta puerta da acceso al antiguo vestíbulo de la capilla de la Comunión y actualmente se ubica el Museo de la Virgen de la Asunción, Patrona de Elche -MUVAPE-.

Consagración

La Iglesia fue consagrada en el año 1784, concretamente el 3 de octubre, por el Obispo de Orihuela José Tormo de Juliá. El 1789 le fue concedido a la Basílica el título de Insigne. Santa María es el único templo cristiano que goza de un privilegio papal, otorgado por su S.S. Urbano VIII en 1632, que le permite ser escenario de una representación sacra, “La Festa” o Misteri d´Elx. Esta celebración tiene lugar cada año durante la festividad del Tránsito y Asunción de la Virgen, el 14 y 15 de Agosto. La vinculación del templo a esta escenificación mantenida durante siglos por los habitantes de Elche hizo de la proclamación de Asunción de María a los cielos dogma de la Iglesia Católica -1 de Noviembre de 1950-.

La Virgen de la Asunción

La imagen de la Virgen de la Asunción es una figura tallada en madera, de tamaño natural, que nos muestra a María de pie, con las manos juntas en actitud de oración. Está adornada con vestidos y mantos que le son cambiados según el momento litúrgico del año. Su cabeza aparece cubierta con una toca de tisú de plata y sus sienes están ceñidas con una corona imperial como signo de Reina de la Creación. En la festividad de la Asunción se expone yaciendo y se le cubre el rostro con una mascarilla, con los ojos cerrados para simular que está dormida. Fue encontrada en 1370 y desapareció en el incendio del templo de 1936, en la Guerra Civil. La actual fue realizada por el escultor valenciano José Capuz en 1940 e imitando todos los detalles de la original. La Virgen de la Asunción es Alcaldesa Honoraria de Elche desde 1958 y fue coronada canónicamente el 29 de diciembre de 1970.

La Virgen de la Asunción en la Basílica

La imagen de la Patrona de Elche poseía su propio altar, cuidado por la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción en la ermita de San Sebastián, sita en la calle Mayor de la Villa, donde se ubica el Museo de la Festa. Fue trasladada a Santa María en 1648 a causa del aumento significativo del fervor y devoción popular hacia su figura, tras la epidemia de peste que castigó el Reino de Valencia aquel año. Venerada en primer lugar en una de las capillas laterales , en 1656 fue situada en el retablo del altar mayor en donde se improvisó una hornacina. A causa del envejecimiento acelerado de dicho retablo y la mala situación de la imagen, se procedió a la construcción de uno nuevo. Tras realizar una subasta pública, en 1671, fue tallado por el escultor Antonio Caro.

Basílica Santa María Elche, por José Díaz
Créditos de la imagen: Fotógrafo: José Díaz - Elchesemueve.com

Las Fiestas

En la Basílica de Santa María se celebra el Misteri d'Elx, obra coral en valenciano antiguo que se representa durante los días 14 y 15 de agosto de cada año en virtud de una bula papal otorgada por Su Santidad el Papa Urbano VIII. La “Festa” se inicia en la noche del 13 de agosto con la “Nit de L´Albà” en la que los ilicitanos realizan una ofrenda de fuegos artificiales a su patrona. El día 14 es la festividad de la Dormición de María y se escenifica la primera jornada del Misteri. La Virgen manifiesta sus deseos de reunirse con su hijo. Éste le envía un ángel con una palma que le anuncia su cercana muerte. Tras despedirse de los apóstoles reunidos y morir, un coro de ángeles llamada Araceli, sube su alma al cielo. Esa misma noche tiene lugar la “Roà”, acto multitudinario en que se vela a la Virgen dormida. La mañana del 15 de agosto tiene lugar la Fiesta de la Asunción, donde se realiza la procesión entierro por las calles de Elche. Y por la tarde, la segunda parte del Misteri, los preparativos del sepelio de María son interrumpidos por unos judíos que, finalmente, se convierten y son bautizados. La Virgen, resucitada, sube al cielo donde es coronada por la Santísima Trinidad.

Durante la octava de la Asunción, entre el día 16 y 22 de agosto, la Virgen de la Asunción se expone yaciendo sobre un lecho de madera de ébano y adornos de bronce y plata. Es una muestra relevante de la orfebrería portuguesa del siglo XVII, ubicada en el altar mayor. Todas las tardes se celebra una solemne eucaristía con predicación, se canta la Salve y se entonan los Gozos de la Asunción donde los ilicitanos piden la protección de su patrona. La devoción de los ilicitanos hacia la Virgen se ha ido incrementando a lo largo de los siglos. En momentos de angustia es sacada en rogativa y las oraciones de los ilicitanos son constantes, tanto en el interior de la Basílica de Santa María como en las frecuentes visitas diarias y nocturnas que pueden realizarse. Su figura está iluminada y es visible desde las mirillas de la puerta Mayor del templo.

La devoción de los ciudadanos de Elche, como hemos dicho anteriormente, hace que en la Semana Santa Ilicitana, concretamente el Domingo de Resurrección, participe su imagen en la llamada procesión de “Las Aleluyas”. En ella tiene lugar un encuentro entra las imágenes de Cristo Resucitado y la Virgen. A continuación, ambas figuras son conducidas hasta la Basílica de Santa María acompañados de una lluvia de “Aleluyas”. Las "Aleluyas" son unas pequeñas estampas impresas en papeles de colores con figuras religiosas que, como signo de alegría ante la Resurrección de Jesús, son lanzadas desde balcones y terrazas. Esta costumbre conservada en la ciudad desde tiempos remotos convierte la mañana en una festividad comunitaria ante el triunfo de Nuestro Señor Jesucristo sobre la muerte.

En su entorno podemos encontrar los siguientes Monumentos: El Palacio de Altamira, los Baños Árabes, la Torre de la Calahorra, la Iglesia de la Clarisas y la Iglesia de San José. Si vas a visitar la Basílica de Santa María, no dejes de subir a la Torre Campanario, donde podrás disfrutar de las mejores vistas de la ciudad y del Palmeral de Elche.

A través del siguiente enlace te invitamos a conocer la Historia de Elche

Caracterísitcas

  • Año de edificación: S.XVII (1672) proyecto, (1681-1719) crucero y girola; S.XVIII (1720-1727) cúpula, (1783) capilla Comunión
  • Tipología: Edificios Religioso, Iglesia, Basílica
  • Utilización: Religioso
  • Ubicación: Plaza de Santa María
  • Estilo: Barroco
  • Declarado Bien de Interés Cultural -BIC-:

Horario de Misas

Invierno 01 de Sep. al 30 de Jun.
Laborables 08:00 - 10:00 - 12:00 - 20:00 horas
Vísperas 08:00 - 10:00 - 12:00 - 18:00 - 20:00 horas
Festivos 08:00 - 09:00 - 10:00 - 11:00 - 12:00 - 13:00 - 20:00 horas

Verano 01 de Jul. al 30 de Ago.
Laborables 08:00 - 10:00 - 12:00 - 20:00 horas
Festivos 08:00 - 10:00 - 11:00 - 12:00 - 20:00 horas

Dónde está la Basílica

Bibliografía consultada:

  • La Insigne Basílica de Santa María de Elche, de Joan Castaño García.
  • Pedro Ibarra y Ruiz Historia de Elche
  • J. P. Valencianos Historia de Elche contada sencillamente
  • Diferentes fuentes digitales
Visto 12809 veces