Nit de la Roà | Fiestas de Elche | En honor a la Patrona

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La Nit de la Roà se celebra la noche y madrugada comprendida entre el 14 y el 15 de agosto, en la cual se produce la tradicional procesión en honor a la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad. En esta ceremonia, miles de ilicitanos recorren las calles del casco antiguo de la ciudad, portando un cirio encendido en sus manos hasta altas horas de la madrugada, de hecho, esta celebración no tiene horario de finalización, alargándose toda la noche hasta el día siguiente.

Historia y Tradición

Según la tradición, con la muerte de María y el ascenso de su alma al cielo, toda la noche se celebra un velatorio a la Virgen, que yace dormida, lo que popularmente se conoce como Roà. Es una especie de procesión espontánea e individual, portando cada ilicitano un cirio y caminando por la ciudad. Al día siguiente, por las mismas calles, la imagen de la Virgen de la Asunción recorrerá las calles de Elche. Es así como el pueblo de Elche venera y protege a su Patrona durante toda la madrugada acostada en su cama en la Basílica de Santa María, la cual está abierta también toda la noche.

Se trata, por tanto, de una procesión individual y totalmente espontánea, sin ninguna organización, constantemente renovada y que no se detiene en toda la noche. Su origen está en las promesas que los ilicitanos realizaban a su patrona en momentos de angustia o necesidad. Este tipo de actos están documentados en los siglos VII y VIII, cuando en Roma tenía lugar, el 15 de agosto de cada año, una gran procesión desde Sant Joan de Laterà hasta Santa María la Major. Y en esta noche, velando a María dormida, era frecuente hasta hace algunos años ver a ilicitanos que cumplían tales promesas vestidos con sus propias mortajas o descalzos o andando algunos trechos de rodillas. También es habitual que una misma persona realice el recorrido más de una vez al ofrecer cada Roà por familiares enfermos o difuntos.

Ilicitanos de todas condiciones, ideologías y edades, con una fuerte presencia de los habitantes del campo de Elche, que acuden especialmente esta noche a venerar a su Patrona. A partir de las cuatro de la madrugada, anunciadas con el volteo de las campanas de la Basílica, se inician las misas celebradas sobre el cadafal, ante la Virgen dormida. Cadafal que se transforma en el presbiterio del templo.

La processó-soterrament - 15 de agosto

A las diez de la mañana del 15 de agosto, finalizada la Roà, tiene lugar la procesión-entierro -processó soterrament- de la Virgen. Por un lado, se trata de una procesión para que la imagen de la Asunción, Patrona de Elche, salga a la calle acompañada de sus fieles y, por otro, un entierro, ya que el cuerpo muerto de María es transportado por los apóstoles y los judíos de la representación, que sacan a la calle la escena del traslado de la Virgen hasta su sepulcro. Elche se transforma, por así decirlo, en Jerusalén y la Basílica de Santa María pasa de ser la casa de María ( «Vespra») a ser el Valle de Josafat ( «Festa»). Se recorren entonces las calles más importantes de la antigua Villa de Elche. La procesión comienza con el guión blanco de la Mare de Deu, transportado por el Portaestandarte y los Electos y, a continuación la cruz alzada, los apóstoles y los judíos en dos hileras, y San Juan en medio con la palma dorada, la camilla donde yace la imagen de la Asunción en el hombro de cuatro judíos, el palio, San Pedro con las Marías y los ángeles. La procesión se cierra con las camareras de la patrona, los miembros del Patronato del Misteri d´Elx, los de la Corporación municipal y la Banda de música "Ciutat d´Elx". A lo largo de todo el recorrido los cantores que interpretan los diversos personajes entonan el salmo In exitu Israel d´Ægipto.

Su origen es muy antiguo: en el primer documento que se conserva sobre la Festa, fechado en 1523, se habla de una solemne procesión con la imagen de la Virgen. Sin embargo, la participación en la misma de los personajes del drama tiene su inicio en 1620 cuando el obispo de Orihuela, Andrés Balaguer, que dicho año celebró la misa de la festividad y predicó en la misma, «per a major onra de ditta processó manà que los apòstols, Maries y àngels acompanyasen a Nostra Senyora llevant aquells lo palis y andes y les Maries y àngels seguint ditta processó que paregué tan bé com si fora el mateix dia de la fi de Nostra Senyora».

El desfile religioso sigue el mismo recorrido que la Roà. Tanto a su salida y a su entrada y con varias paradas, se disparan numerosas tracas y salvas de cohetería con las que los ilicitanos saludan a su Patrona. Concluida la procesión y situada de nuevo la yacija mortuoria sobre el cadafal, se celebra una solemne misa cantada. En ella predica el sacerdote que también lo hará en las «Salves» de la octava de la Asunción.

También se conoce la Roá como las celebraciones festivas que se realizan esa misma noche en Elche, en donde se instalan numerosas verbenas, puestos de venta, barracas y espectáculos musicales, muy concurridos por decenas de miles de ilicitanos y visitantes de la ciudad. Al finalizar la noche, ya de madrugada, es tradición comer chocolate con churros en la multitud de puestos ambulantes ubicados para tal fin.

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