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20 Ago

Reforma de la Ley Electoral, otra tomadura de pelo

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La reforma de la Ley Electoral por parte del Gobierno del PP, por la cual los Alcaldes más votados serán los que tengan derecho a asumir el poder, es otra muestra más -y van demasiadas- del Estado de NO DERECHO en el que vive España desde hace muchos años. Está claro que la irrupción de Podemos ha puesto muy nervioso a Mariano Rajoy y sus acólitos, hasta el punto de saltarse todas las normas éticas y morales con el fin de perpetuarse en el poder al precio que sea. Es similar a esas dictaduras que ellos mismos ponen de ejemplo para explicar qué nos espera si gobernara Podemos u otro partido similar. No es necesario explicarlo, lo estamos viendo con todo lujo de detalles.

Se trata de una reforma de la Ley Electoral inaceptable, por muchas y variadas razones. La primera -y fundamental- es que no es de recibo que, cuando queda menos de un año para las Elecciones Municipales y Autonómicas, un Gobierno, amparado en una mayoría absoluta, modifique la Ley para su beneficio. Sin mencionar, por ejemplo, que el resto de las fuerzas políticas están en contra. No es baladí este dato, pues al PP le votaron casi once millones de personas, sobre un estrato de más de 35 millones de españoles con derecho a voto, lo cual quiere decir que aprobarán una Ley en contra -o mejor dicho, sin consultar- de más del 70% del electorado, contanto con que todos y cada uno de los votantes del PP estén de acuerdo con dicha Ley, lo cual es mucho decir.

Lo más sangrante de este caso es la propaganda del Gobierno que intenta explicar lo que es inexplicable. Dicen -y se quedan tan anchos-, que es una modificación para la REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA, es más, que intentan ACERCAR LAS DECISIONES DEL PUEBLO. Ahí queda eso. Que uno sepa, esta propuesta de modificación de la Ley Electoral no venía incluida en ningún programa electoral, de ninguna fuerza política, lo cual quiere decir que el Pueblo no ha pedido en ningún caso este cambio. Es una decisión del tipo "porque lo digo yo", no hay más matices.

En otro lugar está la inconstitucionalidad de esta Ley, ya que el Artículo 140, sobre la Administración Local expone bien claro que ""Los Concejales serán elegidos por los vecinos del municipio mediante sufragio universal, igual, libre, directo y secreto, en la forma establecida por la ley. Los Alcaldes serán elegidos por los Concejales o por los vecinos". ¿Qué quiere decir esto?, muy sencillo, los Alcades serán elegidos por los Concejales, en votación y solo en algún caso poco frecuente, por los vecinos, pero NUNCA SERÁ LA LISTA MÁS VOTADA Y PUNTO. Esto es debido a que nuestros representantes son elegidos por -y valga la redundancia- representantes previamente designados por el Pueblo. Se ahonda más si cabe en la sensación que tenemos muchos ciudadanos de que nos llaman a votar cada cuatro años y el resto del tiempo, calladitos y en casa.

Pero no nos engañemos, esto no es para mejorar nuestra ya de por sí pobre democracia. Esto es un paso que demuestra la escasa cultura democrática de nuestros gobernantes y, en especial, la facción fascista del Partido Popular, que la tiene y en grandes cantidades. No están acostumbrados a ser oposición, ellos quieren mandar y hacerlo por sus narices o la gracia de Dios. Es algo que viene de lejos, del anterior Caudillo y del que estos son descendientes muy, muy directos. Esperemos que esta Ley, que aún está en capilla, no siga adelante, pero mucho me temo que tratándose de semejantes y singulares padres de la patria se apruebe por la Ley del rodillo, lo que nos llevará, irremediablemente, a un ambiente social irrespirable, porque si alguien tenía dudas sobre el talante de LA CASTA, con esta reforma quedan disipadas.

Visto 1076 veces Modificado por última vez en Sábado, 23 Agosto 2014 20:40