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29 Nov

Buñuelos de Calabaza ¡Bienvenidos al Otoño!

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Que se acerca la famosa festividad de Halloween es indiscutible. Que celebrar Halloween aquí es como si en EEUU celebraran la Virgen del Rosario también lo es. Pero oye, ¿qué pasa si este día nos lo tomamos como pretexto y excusa para hacer unas cuantas recetas ricas usando el famoso ingrediente representativo de Halloween, la calabaza?

Todo hay que decirlo, las recetas que os voy a subir por aquí hechas con calabaza dan miedo por lo buenas que están, no porque sean terroríficas ni lleven merengue en forma de fantasma o sirope de fresa a modo de sangre. Y eso es así.

Bueno, vamos a empezar con unos buñuelos de calabaza. Llevaba muchísimo tiempo queriendo hacerlos, pero nunca me animaba. Por fin me armé de valor e intenté seguir la receta de mis queridísimos youtubers de “El Forner de Alella” (luego os dejo el link al vídeo más abajo). Son de lo mejor y explican las recetas que da gusto.

Yo os voy a escribir aquí mi experiencia con los buñuelos, pero os recomiendo que vayáis a ver su vídeo (su canal en general) y veáis el paso a paso.

Me quedaron muy crujientes y con un aspecto envidiable, pero el sabor no me acababa de convencer (ahora os cuento por qué). Soy muy exigente conmigo misma y había algo que no acababa de gustarme del todo, pero bueno, le di a probar uno a mi padre y decía que le gustaban, que terminase de hacer toda la masa. Así que así lo hice.

Después, cuando ya había hecho toda la masa, llegó mi hermano a la cocina y le pedí que por favor probase uno a ver qué le parecía. También le gustaron.

Luego, una vez limpié la cocina y dejé los buñuelos en una bandeja allí, llega mi hermana a mi habitación con la boca llena y me dice “estoghfh estájfhgf muyfggh buenoggh”, con medio buñuelo en la boca y medio en la mano.

Por último, por la noche mi madre me dijo que no sabía de qué hablaba, si estaban buenísimos y exquisitos. Total que me pongo a pensar que oye, a lo mejor no estaban tan mal como yo pensaba. Y efectivamente, luego los volví a probar y a la mañana siguiente también, y me gustaron bastante más.

La cosa es que yo usé puré de calabaza casero, el cual para hacerlo tienes que exprimirle todo el agua, por lo que queda mucho más espesito de lo que yo lo necesitaba para la receta, pero claro no tenía ni idea de eso así que lo usé igualmente. ¿Qué pasa? Pues que al ser más espeso el puré de calabaza, la masa en general se hará más espesa y admitirá menos harina de la que la receta indicaba que había que poner. Por lo tanto, puse todos los ingredientes iguales pero la mitad de harina, porque al ser más espesa la masa ya no admitía más harina ya que si no se iba a quedar espesísima la masa y no debe tener esa textura. Los sabores entonces como que estaban mucho más intensificados, tanto, que el agua de azahar que le puse a la masa se notaba muchísimo (al menos en mi opinión) y eso es lo que no me terminaba de convencer.

Pero al parecer a nadie le resultaba un problema. Yo luego los probé intentando ser objetiva y la verdad es que cada vez me iban gustando más, así que dije, ¿por qué no?

Hay mucha gente que sólo sube sus recetas cuando están absolutamente perfectas para ellos, a su gusto. Podríamos llegar a decir que eso es lo totalmente correcto, pero yo pienso que para gustos los colores, que no todo le gusta a todo el mundo y que quizás algo que a ti no te acaba de convencer a otros les encanta. La cuestión es que si yo subo esta receta y os cuento todo este rollazo es para que veáis qué opciones tenéis, de añadirle más de un ingrediente o menos, de no ponerle algún ingrediente, de modificar según os vaya gustando a vosotros, porque esto no son ciencias exactas.

Igual que a mi familia le gustaron estos buñuelos, a vosotros también podrían gustaros, y por eso os voy a dejar aquí con el paso a paso que yo hice y los ingredientes que yo utilicé.

Ingredientes para muuuuchos buñuelos (salen muchos, así que si no queréis tantos usad la mitad de ingredientes):

  • 400 gramos de puré de calabaza casero (como os digo, a éste se le ha escurrido grandísima parte del agua que tiene la calabaza, por eso quedará espesito)
  • 425 gramos de harina (en un principio, pero yo usé la mitad, ya que mi masa era más espesita que la de la receta original y le puse solamente la necesaria para que se quedara con la consistencia adecuada, por eso tendréis que ir probando y no echarla toda de golpe)
  • 125 ml. de agua
  • 20 gramos de azúcar
  • 7 gramos de sal
  • 25 gramos de levadura de panadero
  • La ralladura de media naranja
  • agua de azahar (es opcional, pero si le queréis echar echadle solo una cucharadita de café, no más, le da un toque muy rico y muy especial pero si os pasáis pues a lo mejor notáis que ese sabor eclipsa a todo lo demás y no tiene gracia)

Ponemos el agua en un vaso y la templamos. Cuando esté templadita (ni caliente ni fría) echaremos la levadura desmigada y removeremos hasta que se disuelva.

En un bol echamos el puré de calabaza, el agua con la levadura disuelta, el azúcar, la sal, la ralladura de naranja y la cucharadita de agua de azahar. Removemos bien.

Después vamos a ir añadiendo harina tamizada poco a poco hasta que veamos que queda una masa blanda, como chiclosa, muy pegajosa. No queremos que se espese. (Para ver una referencia de cómo es la textura que os digo, ved el vídeo, se aprecia muy bien).

Una vez hayamos obtenido la textura deseada y lo hayamos mezclado todo bien, tapamos el bol con papel film y dejamos reposar unos 15-30 min. Pasado ese tiempo la masa seguirá blanduja y de muy mal manejo, pero es así, es lo que hay.

Para manejarla bien podemos untarnos las manos en aceite o en agua, o usar una cuchara (yo opté por esto último).

Ahora vamos a poner aceite de girasol en una sartén y cuando esté bastante caliente vamos echando trocitos de masa del tamaño que queráis. Es conveniente que vayáis haciendo pruebas con trocitos chiquititos para ver si se fríen, si se queman… etc

Vamos friendo los buñuelos hasta que estén doraditos, más o menos a fuego medio-alto, después los pasamos a papel absorbente y acto seguido los rebozamos en azúcar.

Ay madre el testamento que os he soltado, pero me parecía importante comentaros todas y cada una de las palabras aquí escritas, que conste.

Así que no os doy más palique, espero que los hagáis porque la verdad es que la textura es espectacular, crujientitos por fuera y blanditos por dentro!!

Hasta la próxima!!

Visto 1292 veces Modificado por última vez en Martes, 29 Noviembre 2016 13:54

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