El Parque Municipal de Elche destaca por sus imponentes palmeras, un rincón de paz en pleno centro urbano y rodeado a su vez por extensas plantaciones que conforman el palmeral más grande de Europa. Con 20.000 metros cuadrados, este pulmón verde es el primer jardín público diseñado en el municipio, en el año 1946. Varios huertos de palmeras configuran un espléndido marco para este simbólico rincón ilicitano que se destinó, en sus orígenes, a sala de fiestas para la burguesía. El arquitecto ilicitano Pérez y Aracil proyectó un hermoso vergel en el que hoy predominan, junto a las conocidas palmeras, cipreses y aligustres de Japón, árboles del amor, falsos pimenteros, varios tipos de ficus, araucarias, magnolias, jacarandas o azahares de la China en forma de setos.

El Parque Municipal de Elche consta de cinco huertos principales de palmeras, situados en las proximidades de la estación ferroviaria. Los del Colomer, Real, Mare de Déu y Baix fueron cedidos en la mitad del siglo XVII por su entonces propietario, el presbítero Nicolás Caro, a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Asunción, a través de testamento. El quinto, el Hort del Xocolater, ubicado dentro del mismo conjunto de jardines y con una estructura formal paralela, es de propiedad privada, aunque el Ayuntamiento corre con su mantenimiento. Precisamente uno de los antiguos huertos del parque llamó la atención de Amadeo de Saboya, Rey de España, durante la visita que realizó a la ciudad el 16 de marzo de 1871.

De obligada visita

Molí Real

El Molí Real es un antiguo molino maquilero del siglo XVIII, que funcionaba con un salto de las aguas de la acequia Mayor y que conserva característicos arcos y contrafuertes en su fachada al río Vinalopó. Dispone de Centro de Visitantes y albergó, en su momento, los Museos de la Palma y Arqueológico.

Rotonda del Parque Municipal

Llamado también Hort de Baix, la Rotonda del Parque Municipal es un bello rincón en pleno entorno verde. Cuenta con un templete instalado en los años 80 del pasado siglo, similar al que hubo en la Glorieta a mediados de los años 60.

Palomar

El Palomar está situado junto a la Rotonda y su nombre viene del huerto que lo albergaba -Colomer-, en valenciano. Allí se puede dar de comer a las palomas, lo que supone una de las actividades más comunes entre los visitantes.

Palomar Parque Municipal
Rotonda y Palomar en el Parque municipal

Horarios y precios

Invierno
De 07:00 a 21:00 horas
Verano
De 07:00 a 24:00 horas
Precios:
Entrada gratuita
Palomar Parque Municipal
Palomar en el Parque Municipal

En la Actualidad

El Parque Municipal es en la actualidad uno de los lugares más visitados, deliciosos y atractivos de Elche. De diseño moderno y original, con cierto sabor árabe, del que es imposible desprenderse, dispone de jardines de flores, parterres, viveros, estanques, fuentes, árboles, bancos y pérgolas para el descanso, atracciones infantiles e, incluso, algunas instalaciones deportivas para la práctica del baloncesto, tenis o ciclismo. Las vistas desde el otro lado del río ofrecen una panorámica de huertos con la cúpula de la Basílica de Santa María sobresaliendo entre las palmeras. Un regalo para los sentidos.

Ubicación

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La Phoenix Dactylifera es la Palmera más común en Elche. Se trata de una Palmera de tronco único o bien ramificado -como la Palmera Imperial-, de hasta 20 metros de altura y entre 40-50 centímetros de tronco. Presenta hojas Pinnadas, de hasta 6-7 metros de longitud adornadas con otras más pequeñas o folíolos de de unos 45 centímetros de largo.

Se le ha comparado muchas veces con la palmera canaria -Phoenix Cannariensis- pero las diferencias son ostensibles. La Phoenix Dactylifera alcanza mayor altura y su tronco es ostensiblemente más delgado, mientras que sus hojas son de color verde azulado, siendo la canaria verde. Aunque la diferencia principal es que la Palmera que se encuentra en Elche produce dátiles, verdaderos dátiles.


Distribución Natural

La mayor parte de los datos recabados señalan el origen de esta especie en el Suroeste de Asia y Norte de África.


Introducción Mundial

Esta especie se ubica en regiones que se extienden desde Arabia hasta el Golfo Pérsico donde conforma la vegetación de los conocidos oasis. Se cultiva también en el Mediterráneo septentrional -Elche- y en la parte meridional de los Estados Unidos.


Hábitat

Sobre todo terrenos abiertos y de ambiente cálido o muy cálido, con muchas horas de sol. Obviamente, nuestra área es ideal para el cultivo y la propagación de la Phoenix Dactylifera. Es resistente a todo tipo de suelos siempre y cuando sean húmedos o tengan cercanía al mar. Eso sí, para que sus frutos tengan las condiciones ideales necesitan temperaturas por encima de los 40 grados.


Biología

Según algunos datos, la longevidad que pueden alcanzar estas Palmeras oscila entre los 250-300 años. Entre los 8 y 10 años comienza a producir los frutos, haciéndolo de forma abundante hasta los 60-80 años. La reproducción sexual se hace por semillas y tardan aproximadamente 2 meses en germinar. Su producción de dátiles es impresionante, pudiendo ofrecer 100 kilogramos por árbol y año.

Presenta una gran capacidad para desarrollarse en todo tipo de terrenos cercanos al mar y diferentes tipos de clima. No se ven afectados por las brisas salinas ni el agua salobre. Resiste bajas temperaturas, de hasta -10 grados centígrados. Eso sí, con -4 grados las hojas comienzan a quemarse. Resiste bien en suelos encharcados y puede estar así durante más dos meses, siendo también excelente en suelos secos.


El Dátil

Los dátiles tienen una composición de taninos que le otorga propiedades medicinales frente a desarreglos intestinales. Como una infusión, decocción, jarabe, o pasta, los dátiles pueden administrarse para ardor de garganta, resfriados o procesos bronquiales.

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El Palmeral de Elche es una gran extensión de palmeras dentro del casco urbano de la ciudad. Con más de 60.000 ejemplares, es el palmeral más grande de Europa, y en el mundo sólo le superan algunos palmerales árabes. El principal tipo de palmera que se encuentra es la llamada Phoenix dactylifera que fue llevado allí por los musulmanes cuando ocuparon la Península Ibérica. La palmera o palma se cotiza muy bien en el mercado español y también en las exportaciones clandestinas; es muy importante la industria datilera y la confección de palmas, que consiste en llevar sus hojas a un proceso especial de blanqueado privándolas de luz.

Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 30 de noviembre de 2000.

Historia

El Palmeral de Elche fue creado por los primeros musulmanes que fundaron Elche. Los árabes siguieron la misma táctica de protección y con ello aumentaron la plantación; con Abderramán I se hizo la gran red de acequias. Con el transcurso de los años se fueron aprobando leyes para proteger el Palmeral de Elche y, hasta nuestros días, quitando «épocas oscuras», goza de gran atención y cuidado.

En el yacimiento arqueológico de la Alcudia (famoso en todo el mundo por el hallazgo de la Dama de Elche) existen pruebas de la utilización por parte de los Íberos de hojas de palma en sus rituales tal y como se puede comprobar gracias a las representaciones en cerámicas. Podemos encontrar citas de Columela y de Plinio el Viejo en las cuales se hace referencia a la presencia de las palmeras datileras en el sur-este de Hispania, así como el aprovechamiento que se hacia en aquella época de su fruto, los dátiles. De hecho, se han constatado restos fósiles de dátil de palmera con una antigüedad que data del año 2500 A.C.

La agricultura de regadío se apoyó en la palmera datilera formando con ellas oasis de forma artificial, lo que en la época romana se llamó Norte de África. No se tiene constancia posteriormente si hubo un avance en cuanto a la recolección del dátil y al cultivo de la palmera.

Censo del Palmeral de Elche

Existen muchas teorías con respecto al número de palmeras que hay en Elche. Una muy extendida dice que hay más de 200.000 unidades en todo el término municipal, casi las mismas que habitantes tiene Elche. Sin embargo, esto no del todo exacto.

Durante la dominación árabe, en Elche había más de 1,000.000 de ejemplares, el mayor número jamás censado en Elche, aunque son datos estimados.

Cuando, en 1265, Jaime I conquista la ciudad, el censo se situaba en 500.000 unidades, manteniéndose el número durante más de dos siglos.

Si nos situamos en el año 1793, cuando tuvo lugar la rotura del Pantano de Elche, el número de palmeras bajó considerablemente, situándose en unos 70.000 ejemplares.

Hay que añadir que, entre 1581 y 1960 tuvo lugar en Elche un hecho realmente sangrante, como fue el arranque indiscriminado de huertos de palmeras, lo que dejó su censo en las 70.000 antes mencionadas. Fue durante la dictadura de Franco cuando cayó a sus mínimos históricos, no llegando a las 50.000 unidades.

Fue ya en 1986, con la ley del Patronato del Palmeral, cuando se empezó a proteger la palmera ilicitana. La Cámara Agraria de Elche constó que el número de palmeras urbanas se situaba en unas 70.000, siendo el total, contando la zona rural y los viveros, de unas 430.000 unidades.

En la época actual, se puede determinar, según el último censo elaborado a principios de la década de 2010, que el número de palmeras en Elche es:

  • Huertos Públicos:
    1. 54.087 palmeras datileras, 2.078 de otras especies.
  • Huertos Privados:
    1. 11.811 palmeras datileras, 923 de otras especies.
  • 156 palmeras ejemplares y 1.194 grupos.
  • 52 huertos municipales, 4 huertos conveniados, 7 huertos de otras administraciones y 34 huertos privados.
  • 2.933 palmeras en colegios, 170 de otras especies.
  • 15.908 palmeras en calles, jardines y plazas, 573 de otras especies.

Resumiendo: 69.627 palmeras en huertos del Palmeral Histórico, 381 de troncos secos, 347 peligrosas, 65.689 datileras y 3.001 de otras especies. 70.216 palmeras existentes en viveros municipales, preparadas para repoblar en caso de necesidad. Por lo tanto, en el Palmeral Histórico de elche, no hay más de 70.000 palmeras, siendo un número variable dependiendo de los sucesos, como el efecto devastador que tuvo la inclusión del picudo rojo.


La época Musulmana

Fue en los siglos VII y VIII D.C., en plena expansión musulmana, cuando se mezclaron tres formas de cultivo de la palmera datilera, la árabe, iraní y sahariana. Los bereberes y los árabes se asentaron a partir del año 711 en la península ibérica, trayendo consigo nuevos tipos de cultivo y diferentes formas de regadío, adaptadas perfectamente a condiciones de extrema acidez. Se pusieron en práctica en diferentes puntos, como por ejemplo en la ciudad de Petra. Este tipo de regadío y aprovechamiento de los recursos hídricos continúan hasta nuestros días sin apenas cambios. Hay que añadir que fueron dos grandes ciudades musulmanas a las que les debemos la creación de oásis artificiales y, por ende, parte de nuestra prosperidad, estas son Córdoba -Siglo X- y Marrakech -Año 1062-, que además fueron ciudades hermanas y compartieron soberanía Almohade y Almorávide.

Por tanto, se puede aseverar que fueron los musulmanes los que establecieron el actual Palmeral de Elche en el Siglo XII. Gracias a la presencia del Río Vinalopó, el Palmeral creció de forma contundente, a pesar de que las aguas de dicho río eran demasiado salobres para el consumo humano y había que traer agua de otros lugares. Aún así, el Palmeral de Elche proporcionaba los mejores dátiles de todo Al-Ándalus.


Época Actual

La realidad es que el Palmeral de Elche impresiona tanto a los habitantes de la ciudad como a los que vienen de fuera, incluyendo artistas o prohombres ilustrados de los siglos XVIII y XIX. Muchos visitaron Elche para contemplar el imponente Palmeral durante esa época, cuyo número de palmeras alcanzaba las 200.000 unidades.

Sin embargo, pasados esos años, el Palmeral tuvo también su gran crisis, estando al borde de la desaparición con la llegada de la Revolución Industrial y del tren a la ciudad, allá por 1884. El Palmeral se seccionó por la mitad, se construyeron barrios en los huertos de palmeras, debido a la demanda de trabajadores y, por ende, de recursos habitacionales. Sin embargo, los ilicitanos no estaban dispuestos a dejar morir su Palmeral y, con el liderazgo de varios ilustres ilicitanos, con especial mención del Señor Pedro Ibarra, comenzó una enconada defensa del Palmeral. Esto ocurrió en los años 20 del pasado siglo. De este modo tuvo primero un reconocimiento local y más tarde nacional. De hecho, la Segunda República Española aprobó una Ley en el año 1933 en defensa del Palmeral y Franco lo declaró Jardín Artístico en el año 1943. Durante esos años y hasta los 80 del siglo XX, el Ayuntamiento de Elche aprobó también leyes para la protección de nuestro Palmeral.

En 1986 se aprobó, por parte de la Generalitat Valenciana, la Ley de Tutela del Palmeral de Elche. Dice así:

Las plantaciones de palmeras de Elche, forma de cultivo secular de esta especie tan característica del Mediterráneo, son testimonio de un aspecto singular de la historia económica y social del pueblo valenciano. Puede además postularse para ellas un origen anterior al de la actual estructura de plantación y que podría remontarse hasta la Antigüedad. Todo ello contribuye a resaltar el valor de esta masa arbórea, El Palmeral de Elche, que resulta altamente evocadora para muchos de sus contempladores, como lo atestiguan las frecuentes citas literarias y representaciones gráficas de los últimos dos siglos
Su carácter singular se advierte aún más en su especificidad como elemento del patrimonio cultural valenciano: objetivo viviente, en constante evolución y desarrollo, que nace, crece, es fecundado artificiosamente, podado y mantenido mediante artes tradicionales que configuran este conjunto arbóreo como objeto cuya protección legal debe seguir pautas distintas de las promulgadas para la protección de objetos de carácter monumental de otro orden

Hoy día Elche cuenta con más de 60.000 palmeras, muy lejos de las 200.000 que tuvo, de media, en pleno apogeo musulmán, pero se han sentado las bases para conservar primero y aumentar después este Patrimonio de la Humanidad y orgullo de los ilicitanos.

En torno a las palmeras de Elche se ha desarrollado un amplio abanico de actividades culturales, destacando la artesanía de la palma blanca, muy popular en la festividad del Domingo de Ramos en la Semana Santa Ilicitana. En las semanas previas a dicha celebración, los talleres artesanales ilicitanos llegan a producir hasta 70.000 palmas entre sus tres variedades, lisas, rizadas y de solapa.

Si quieres ver en todo su esplendor el Palmeral de Elche, no dudes en visitar la Torre Campanario de la Basílica de Santa María y deleitarte con las vistas de tan espectacular huerto de palmeras, el más importante de Europa.


Características de la Palmera

la familia de las palmeras (Arecaceae) está compuesta por unas 2.800 especies distintas que se distribuyen, fundamentalmente, por toda el área tropical y subtropical del planeta. Debido a su amplia variedad de especies, es una de las plantas que más utilidades ha dado al hombre, a saber, el dátil, el coco, la harina, el aceite, la miel o el alcohol y el vino, sin olvidar los tejidos de palma, de tanta tradición en Elche.

La más común en nuestra ciudad, como hemos comentado antes, es la Phoenix dactylífera, una de las primeras en ser utilizadas por el hombre y sacar partido de ellas. Se conocen grabados egipicios de más de 5.500 años de antigüedad en los que ya se hacía referencia a la cosecha del dátil. La biología de una palmera es muy simple, ya que carecen, como el resto de plantas, de pétalos o tronco con ramificaciones. Este último se forma a base de restos de bases de las viejas hojas, que se entrelazan formando una columna, cuya particularidad es que crece a lo alto, pero no a lo ancho.

Como quiera que la savia de las Palmeras circula por la zona central en vez de la periferia del tronco, las hace muy resistentes al fuego. De hecho, su nombre, "Fénix", hace referencia a que pueden resurgir de sus cenizas. El tronco de la Palmera está rematado por un penacho de hojas que crecen en espiral, simulando una corona, formada por hasta 40 hojas de 3 metros de longitud. Su edad la podemos conocer por la altura que alcanza su tronco, que viene a ser, más o menos, de 10 años por metro.

Otra característica es que existen palmeras macho y palmeras hembra. Podemos distinguirlas porque las hembras son las únicas que producen dátiles, siendo el papel de los machos polinizar a las primeras, en condiciones normales a través del viento, aunque en Elche existe una forma manual de hacerlo, lo que se conoce como "entaconado". El dátil es el fruto de la Palmera. Se trata de una baya de aspecto cilíndrico, aunque más estrecho en sus puntas, dotado de una fina piel y que pesa unos siete gramos, dos de ellos correspondientes al hueso.

El dátil posee un gran valor energético y nutritivo, unas 30 calorías por unidad. Además, es rico en azúcares -70% del mismo-.


La Palmera Imperial

Recibió este nombre en honor a la Emperatriz Isabel de Baviera -Sissi- que visitó El Palmeral en el año 1894. De esta visita no existen más datos que el testimonio del Capellán Castaño, dueño del huerto, quien personalmente hizo de ilustrador y acompañante de tan singular personaje y aprovechó la simpatía y los elogios de la Emperatriz para dedicarle y nominar a la extraña palmera como Palmera Imperial. Dispone de 7 vástagos de gran tamaño en forma de candelabro. Tiene aproximadamente 165 años y, a pesar de que pueda parecer vieja, está en plena fase de madurez, ya que hay que tener en cuenta que una palmera vive, de media, unos 200 años. Los siete hijuelos -o brazos- aparecieron cuando la Palmera tenía 60 años, siendo lo normal a la edad de 10 o 15 años. La particularidad de estos radica en que afloraron a más de dos metros de altura, lejos de las raíces y donde la savia es más escasa. A pesar de ello, se alimentan de la savia de la palmera central y, después de 130 años, ha adquirido un tamaño que hace que sobrepase las 8 toneladas de peso y mida 17 metros de altura.

La Palmera Imperial es extremadamente popular, siendo visitada por miles de turistas cada año, provenientes de todas los rincones del mundo. Para hacernos una idea, cerca de 200.000 visitantes -desde mediados de los años 90 del pasado siglo- al año, tienen el privilegio de hacerse una fotografía con tan ilustre palmera.


Palmera Imperial Palmeral Elche

Ruta del Palmeral

El palmeral urbano consta de casi cien huertos que bordean la antigua villa amurallada -Vila Murada- de Elche. En ella podemos encontrar lo que se denomina Ruta del Palmeral, que consta de 2,8 kilómetros, abarcando distintos huertos, con inicio y final en el huerto de San Plácido, que es el Museo del Palmeral. Sin embargo, existe una ruta más larga, incluyendo algunos huertos más, que hoy son espectaculares jardines, con el fin de entrar en otros menos conocidos. En el mapa superior podrás conocer esa ruta más larga.

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Es un centro para la interpretación del Palmeral de Elche, ubicado en un huerto singular –el Hort de Sant Plácido- e instalado en una casa típica, construida en el siglo XIX.

Sus salas exponen las peculiaridades del Palmeral -declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000-, su historia y su evolución hasta convertirse en símbolo de la ciudad; contienen audiovisuales, fichas, murales, objetos y pantallas táctiles, cuyos contenidos pretenden configurar una imagen global y precisa de este paisaje cultural único.

El Palmeral no es una agrupación casual de palmeras, ni tampoco un bosque ni un jardín, es un oasis integrado en el entorno, un paisaje creado por el hombre para transformar una tierra árida, escasamente regada por aguas salobres, en un lugar idóneo para el desarrollo de una agricultura de tipo intensivo. La fecundidad del campo ilicitano ha dependido históricamente de un único y escaso recurso: las aguas del Vinalopó. Un complejo sistema hidráulico, permitió el desarrollo de una agricultura de regadío datable en época andalusí. En el centro de la red de acequias, los huertos de palmeras eran un elemento esencial del sistema.

Después de recorrer el Museo, se accede al huerto para contemplar sus especies vegetales, su sistema tradicional de riego y los cultivos típicos asociados.

También acoge el taller Municipal de Palma Blanca. Creado en 1998, su objetivo es ofrecer a todo aquel que lo desee la posibilidad de aprender una profesión tradicionalmente mantenida por unas pocas familias palmereras. Los visitantes del museo pueden acceder al taller para observar cómo se realiza la técnica del trenzado.

Museos de Elche

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